La postura de Eusko Alkartasuna ante el gobierno de coalición PNV-PSOE, su Congreso Constituyente y su actuación posterior corroboran la causa profunda de la escisión
reproduce el texto del capítulo 9 del libro de Justo de la Cueva La escisión del PNV. EA, HB, ETA y la deslegitimación del Estado español en Euskadi Sur, Txalaparta, Bilbao, 1988.Digitalizado por ARGALA TALDEA para la RED VASCA ROJA.
9.1. Ante el gobierno PNV-PSOE dice Garaikoetxea: "El estatuto queda destrozado". Dice Etxenike: "El pacto legitima la política autonómica surgida del 23-F"
Los tres largos y densísimos meses que, tras las elecciones del 30.11.1986, culminan con el pacto PNV-PSOE para formar un Gobierno de coalición en la Comunidad Autónoma Vasca constituyen un fascinante periodo de práctica política que tendrá inevitables y profundas consecuencias para el futuro de Euskadi. Su estudio y análisis minucioso constituye a la vez un reto y una tentación para la Sociología Política, para la Ciencia Política, para la polemología, la Antropología cultural, la Psicosociología y un ramillete más de ciencias sociales y de la conducta. Pero no entra dentro del objeto de estas páginas.
Vamos, sin embargo, a referirnos a algunas repercusiones de ese proceso que conduce al Gobierno de Coalición PNV-PSOE porque constituyen una última prueba que corrobora lo que ya no es nuestra hipótesis sino (porque la consideramos validada) nuestra tesis sobre la causa profunda de la escisión del PNV: el fracaso del Estatuto Vasco de Autonomía como apuesta del PNV y como legitimador del Estado español en Euskadi Sur.
Se trata de la postura adoptada por Eusko Alkartasuna, el partido surgido de la escisión del PNV, frente al Gobierno de coalición PNV-PSOE. Recuérdese que durante varias semanas el acuerdo que parecía posible era el que alumbraría el llamado Gobierno tripartito PSOE-EA-EE. Ese acuerdo se hizo imposible, todo parece indicar que porque el PSOE no aceptaba o no podía aceptar determinadas exigencias de EA (asumidas por EE) respecto de la aplicación del Estatuto y de las garantías a recibir del Estado español (vehiculadas por el Gobierno de Felipe González que tiene mayoría absoluta en el Parlamento español) sobre el cumplimiento de los acuerdos que se adoptaran sobre tales exigencias.
La postura que EA adopta frente al acuerdo o pacto de Gobierno PNV-PSOE marca la divisoria entre PNV y EA con hechos y no con palabras. Como la famosa raya marcada en la arena por Pizarro, el PSOE ha trazado una línea limitando lo que el Estado español está dispuesto a conceder a Euskadi. El PNV ha saltado la línea, EA no.
Recuérdese la magistral formulación de Marx "no podemos juzgar a un individuo por lo que él piensa de sí" sino por lo que hace. Hay que saber "distinguir perfectamente entre lo que alguien dice ser y lo que realmente es". Y la definitiva formulación en el 18 Brumario de Luis Bonaparte:
"Y así como en la vida privada se distingue entre lo que un hombre piensa y dice de sí mismo y lo que realmente es y hace, en las luchas históricas hay que distinguir todavía más entre las frases y las pretensiones de los partidos y su naturaleza real y sus intereses reales, entre lo que se imaginan ser y lo que en realidad son".
Los hechos cantan. El PNV ha aceptado las condiciones del PSOE para formar Gobierno de coalición. EA no. Ese es el lenguaje fundamental de los hechos, el que debe ser piedra de toque para contrastar las reales diferencias entre el PNV y EA. Y, si bien es cierto que no podemos tener certezas de lo que EA exigía y el PSOE no quiso o no le dejaron conceder, lo que sí podemos conocer es lo que el PNV ha aceptado repasando el pacto que ha firmado.
Lo que Ea dice y piensa de ese pacto es una pista real de las diferencias entre EA y el PNV. La fundamental enseñanza de Marx sobre la necesidad de analizar la práctica política con prioridad al análisis de lo que dicen y piensan los políticos es compatible con su también luminosa advertencia sobre la eficacia práctica, sobre la operatividad de las ilusiones de cada época. Todos los imprescindibles hallazgos de la sociología del Conocimiento (el Teorema de Thomas sobre la eficacia de la definición de la situación o el énfasis de Berger y Luckman sobre la construcción social de la realidad) están prefigurados en la crítica marxista de la concepción idealista de la historia, sobre todo de la filosofía alemana posthegeliana de La Ideología Alemana:
"Las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes en cada época; o, dicho en otros términos, la clase que ejerce el poder material dominante en la sociedad es, el mismo tiempo, su poder espiritual dominante. La clase que tiene a su disposición los medios para la producción material dispone con ello, al mismo tiempo, de los medios para la producción espiritual, lo que hace que se le sometan, al propio tiempo, por término medio, las ideas de quienes carecen de los medios necesarios para producir espiritualmente".
A lo largo de estas páginas nos hemos esforzado por hacer dos cosas a la vez. Por un lado hemos procurado rastrear los comportamientos para poder juzgar lo que los partidos y grupos hacen. Por otro hemos atendido a los que los líderes y los partidos dicen. Por la doble razón de que declaraciones o comunicados son, a la vez que palabras, actos y porque las ideas de los grupos dominantes de un partido de masas o de un gobierno se convierten en las ideas dominantes en sus masas y condicionan el comportamiento de éstas. Es el ser social lo que determina la conciencia pero lo hace según las reglas de la producción de conciencia.
De ahí, pues, que atribuyamos especial importancia a la expresión de la postura de EA ante el Gobierno PNV-PSOE en boca de algunos de sus líderes. En primer lugar, claro está, Garaikoetxea.
El domingo 8 de marzo de 1987 el diario madrileño YA y el vasco El Diario Vasco publican sendas entrevistas con Garaikoetxea. Extensas e intensas y que sirven para fijar postura ante el pacto PNV-PSOE.
En la entrevista de Ya Garaikoetxea replantea en muy pocas pero muy densas frases toda la problemática implícita en el Estatuto como apuesta del PNV y como legitimador del Estado español en Euskadi Sur:
"Ante el pacto PNV-PSOE, ¿cuál va a ser la postura de Eusko Alkartasuna?
-El estatuto y el autogobierno máximo que potencia encierra un compromiso cogido con alfileres en el que hicimos importantes renuncias. En la medida en que el gobierno de coalición lo interpreta a la baja, se rompe ese equilibrio y se pueden producir consecuencias tremendas para la normalización de la convivencia en el País Vasco, porque a nadie se le oculta que un 18 por 100 del electorado ni siquiera aceptó ese compromiso. En la medida en que los compromisos entre el PNV y el PSOE significan asumir, claudicando, interpretaciones reduccionistas del estatuto, se agrava la situación del País Vasco. El PSOE hablaba en 1980 de una caja autónoma para la Seguridad Social, de un crédito oficial vasco, de una política policial concreta y de otras muchas coas, y si entonces se produjo el desenganche de un sector tan notable del pueblo vasco que trae toda la conmoción posterior que existe en este país, esta rebaja va a atizar el fuego en ese sector y también va a producir una enorme frustración en otros sectores del nacionalismo que suponen el 70 por 100 del electorado" (209).
La entrevista en El Diario Vasco lleva un significativo y escandaloso titular a toda página que dice así: "Garaikoetxea: ‘Con este pacto de gobierno, el compromiso que para muchos nacionalistas supone el Estatuto queda destrozado’.
Queremos subrayar al lector, antes de transcribir el detalle de las declaraciones, la importancia política de esta postura. El que dice eso es el hombre que ha negociado el Estatuto con el Presidente Suárez y ha gestionado la aplicación del Estatuto durante cinco años. Es, además, el líder de un partido que ha obtenido 181.000 votos y que, teniendo en cuenta los votos navarros, habría que estimarles (en el futuro va a crecer) 200.000 votos controlados.
Si a los 240.000 votos de HB, que rechazan el Estatuto, se añaden 200.000 que consideran que el Estatuto está destrozado, estamos ante una situación en la que casi medio millón de electores vascos cuestionan la viabilidad y eficacia del Estatuto para resolver el "problema vasco". Esa es la importancia de estas declaraciones (y de la explicación sociológica de la escisión del PNV).
He aquí la transcripción de las preguntas y respuestas claves de la entrevista de El Diario Vasco a Garaikoetxea.
En contra de nuestra manía, que el lector conoce bien a estas alturas del texto, de subrayar palabras o frases con negritas o mayúsculas, no lo hemos hecho aquí. Porque habríamos tenido que subrayarlo prácticamente todo. Invitamos al lector a releer las contestaciones de Garaikoetxea. Habrá (hay ya) quien le tache de catastrofista y de hacer de Casandra. Pero los que sí han leído la Ilíada saben que Casandra acertó. Y que su particular condena por los dioses consistía precisamente en ver el futuro y, a la vez, en que no le creyeran.
Transcribiremos ahora otras declaraciones de otro líder de EA (aunque dedicado a la vida científica y actuando sólo como afiliado). Se trata del que fuera Consejero de Educación Pedro Miguel Etxenike. Quizá por su condición actual del simple afiliado de EA puede permitirse hablar con más claridad aún que Garaikoetxea. Y por eso señala sin ambages que el golpe del 23-F (que según esto no sólo no fracasó sino que triunfó en sus objetivos) supuso un retroceso de toda la política autonómica, incluyendo en el mismo el vaciamiento del Estatuto Vasco. Y que lo grave del pacto PNV-PSOE es que supone el aval del PNV a los resultados antivascos del 23-F.
He aquí la transcripción de la primera (y más importante) parte de la entrevista publicada en DEIA del 22.3.1987, pag. 6).
"Al profesor de Física se le hace difícil entender los motivos que han llevado al PNV a un pacto con el PSOE y considera que con su postura los dirigentes de este partido legitiman de alguna forma, la lectura restrictiva del Estatuto surgida tras el 23-F.
"El PSOE –señala –ha llevado una política autonómica absolutamente uniformista y, particularmente tras el 23-F, se convierte en el máximo exponente de una política centralista que no tiende a otorgar capacidad de decisión política sino simplemente una descentralización administrativa"
Para Etxenike, en el pacto "no parece, y ha habido exigencias en ese sentido por parte de dirigentes del PNV, que haya habido un cambio en la política autonómica del PSOE. por tanto –añade -, el gran peligro del pacto, a la vez que el gran triunfo del PSOE, es que el PNV participe en la legitimación de esta política autonómica surgida del 23-F"
-Deia: ¿Cuáles son, a su juicio los recortes fundamentales del Estatuto generados tras la puesta en marcha de la LOAPA y de sucesivas leyes orgánicas?
-Pedro Miguel Etxenike: Cuando al pueblo vasco se le presenta el Estatuto para su ratificación, se le explica qué quiere decir y cuáles son sus contenidos. Se habla del gran acuerdo entre el País Vasco y el Estado y en él se recogen unas competencias en materia de Seguridad Social, de Educación, etc., muy concretas y definidas.
Pero este acuerdo se reconduce más tarde y se reforma mediante leyes orgánicas, como por ejemplo la LRU o la LODE, que significan un incumplimiento por parte del PSOE de ese gran acuerdo. Por ello, en ese sentido, ya que no hay garantías de que estas leyes se vayan a cambiar o de que no pase lo mismo con las siguientes, el propio PNV va a participar en esa reforma a la baja del Estatuto.
-D.: ¿Cuáles son entonces los motivos del PNV para firmar ese pacto?
-P.M.E.: No lo sé, no me gusta hacer juicios de intenciones. Lo que sí es cierto es que el señor Ardanza dijo que irían a la oposición y que sólo habría un pacto con el PSOE si comprometía al Gobierno central. En ese sentido Arzalluz dijo que tendría que haber un compromiso de cambio en la política autonómica y yo no encuentro ninguna de esas coas en el pacto. No entiendo pues como el PNV ha podido pactar en esas condiciones.
-D.: ¿Cree que el pacto será duradero dada la desconfianza tradicional entre PNV y PSOE?
-P.M.E.: Cuando le vi a Ardanza quejarse amargamente de estos dos años de pacto con el PSOE y de que en el fondo había sido engañado por el PSOE, me acordaba del tema de Navarra. Es la misma historia que cuando Ardanza dijo tajantemente que el apoyo del pacto fue un apoyo ficticio, cara a la galería, mientras estaban minándole desde dentro.
Esa es otra de las razones por las que me ha sorprendido el pacto con el PSOE. Pacto que va en contradicción con las declaraciones de Ardanza, que pacta con alguien al que ha acusado de haberle minado desde dentro.
Un nuevo pacto con el Estado.
-D.: ¿Cómo podría darse la vuelta al proceso de descafeinamiento del Estatuto que un día fue aprobado por este pueblo?
-P.M.E.: las leyes orgánicas que han generado un proceso de vaciado ahí están. Por tanto, lo que hace falta es un acuerdo profundo de reconsideraicón de todo este proceso autonómico, de replanteamiento de un nuevo acuerdo con el Estado, que devuelva la ilusión en el proceso estatutario, en lugar de irlo disminuyendo gradualmente.
Yo soy partidario del Estatuto de Autonomía, pero no del que estamos viendo ahora" (211).
9.2. El Congreso Constituyente de Eusko Alkartasuna (3-5 de abril de 1987 en Pamplona): la independencia de Euskadi y el artículo 1º de los estatutos del nuevo partido.
El Congreso Constituyente de Eusko Alkartasuna se celebró en Iruñea en el fin de semana del viernes 3 al domingo 5 de abril de 1987. La celebración en Iruñea tenía una evidente carga simbólica: la de la recuperación de la afirmación de la capitalidad de Euskadi Sur para Iruñea, afirmación compartida por todos los abertzales diez años antes. Incluso la celebración de los plenos en la misma sala en la que diez años antes el PNV celebró su primera Asamblea Nacional después de la muerte de Franco tenía, por encima de las razones prácticas de espacio, la carga de la referencia implícita a la recuperación de un camino del que "el viejo partido" se había extraviado en ese decenio transcurrido.
Para los españoles la noticia fundamental de aquel Congreso fue la de la declaración independentista del partido escindido del PNV. La película de los hechos fue la siguiente:
"EA se constituye como partido político y dirige su acción política organizada para el pleno logro de la liberación nacional y social de Euskadi. Asimismo, considera como meta irrenunciable la consecución de una sociedad más justa bajo el principio de la igualdad de oportunidades y de disfrute de los recursos sociales."
"EA proclama el derecho del Pueblo Vasco a ejercer su libre determinación para constituir un Estado Vasco, reunificado e independiente. Ello no obstante, manifiesta su voluntad de establecer vínculos asociativos con otras naciones, muy particularmente en un proyecto federal de la Europa de los Pueblos, siempre que se respete la presencia de todas las naciones en pie de igualdad y se reconozca permanentemente su derecho efectivo a la libre determinación".
La propuesta de Garaikoetxea fue aprobada por 549 votos a favor, 11 en contra y 2 abstenciones.
Las reacciones periodísticas del lunes 6 de abril coincidían en que Ea había "moderado" o "matizado" su independentismo aunque los diarios madrileños ABC y Diario 16 recalcaban el carácter "anticonstitucional" de los textos aprobados por Ea. En cualquier caso la imagen de Ea quedaba marcada como claramente más independentista que la del PNV del que se había escindido. Aunque el vaivén del artículo 1º reprodujera una situación que sabemos característica de toda la historia del PNV: la existencia en su seno de una sensibilidad muy nítidamente independentista y el predomino sobre ella de los planteamientos posibilistas, pragmáticos y moderados.
La mejor definición de este episodio del artículo 1º es que la plena independencia de Euskadi no es la función manifiesta perseguida por EA, no es su objetivo primordial. Pero si queda definida como posible función latente...
Ello se advierte mejor en el texto aprobado de la ponencia Política y estrategia que vamos a repasar en el próximo apartado.
9.3. La Ponencia de Política y estrategia aprobada por el Congreso Constituyente de EA
Los primeros párrafos de la Ponencia de Política y estrategia aprobada por el Congreso Constituyente de EA son muy significativos. Y no sólo porque, al ser el texto con que comienza el libro que recoge las ponencias aprobadas, marca la primera impresión que EA quiere dar de sí misma. Veámoslo antes de comentarlo.
"Eusko Alkartasuna nace como partido político que pretende constituirse en instrumento de unión de los vascos en su lucha por las libertades nacionales de Euskadi y por su transformación social. EA proclama el derecho del Pueblo Vasco a ejercer su libre determinación para constituir un Estado Vasco, reunificado e independiente. Ello no obstante, manifiesta su voluntad de establecer vínculos asociativos con otras naciones, muy particularmente en un proyecto federal de la Europa de los Pueblos, siempre que se respete la presencia de todas las naciones en pie de igualdad y se reconozca permanentemente su derecho efectivo a la libre determinación.
Eusko Alkartasuna entiende la lucha por las libertades vascas como una aportación a la causa general de libertad, igualdad y solidaridad de todos los hombre y pueblos del mundo y obtiene su identidad en el contenido ideológico en que se inspira y en los métodos de que se vale en su acción política.
EA es un partido abertzale que busca la transformación del sistema institucional vigente en Euskadi, tratando de integrar a todos los vascos en una sola organización política en pie de igualdad con las demás naciones europeas en el marco político de una Federación Europea. La construcción de una Euskadi libre, euskaldun, moderna y progresista que integre a todos los vascos en una sola organización política, libre, en el concierto europeo de los pueblos configura la política de futuro de EA, como objetivo fundamental de un partido abertzale. Ahora bien, la situación actual de Euskadi viene dada por un marco institucional que le configura como una nación dividida, desestructurada y minorizada por dos estados que se construyen en la época moderna a partir del uniformismo y el centralismo y EA arrostra tal situación y, sin merma de su objetivo fundamental, no renuncia a la política real de presente desde la responsabilidad de profundizar día a día en la recuperación de las libertades y la mejora de las condiciones de vida de todos los vascos, utilizando para ello los instrumentos de que ya disponen y evitando la tentación del testimonialismo o la inanidad política, tanto más si ésta viene acompañada de la violencia y la degradación constante de la convivencia social. EA trata de ser un partido de presente y de futuro, que sirve a su pueblo desde la política real en la que la transacción y el compromiso nunca deben conducir el vaciamiento ideológico, ni los planteamientos de futuro pueden convertirse en una estratagema del discurso político a la que, con frecuencia, han recurrido sectores del nacionalismo en los últimos tiempos para ocultar las renuncias y contradicciones de una política de presente entendida como reparto de poder e influencia, en la cual el ejercicio del poder se convierte en la práctica en un fin en sí mismo como renuncia a la ideología." (212)
Como es lógico el primer párrafo es congruente con la definición del artículo primero, después de su modificación por la enmienda substitutoria hecha aprobar por Garaikoetxea en el Pleno del 5 de abril. Cuyo texto viene incluso recogido íntegramente en este párrafo. Pero conviene llamar la atención sobre como este párrafo supone una significativa aproximación a las reivindicaciones constantemente mantenidas por el Movimiento de Liberación Nacional Vasco, por ETA y por HB. Con también significativas diferencias.
En efecto el MLNV ha venido sistemáticamente diciendo que su objetivo era la liberación nacional y social de Euskadi, reclamando la autodeterminación y marcándose como meta la consecución de un Estado vasco reunificado, independiente, socialista y euskaldun.
EA se autodefine como identificada con siete de esos nueve rasgos: la liberación nacional, y social, la autodeterminación, la consecución de un Estado vasco, reunificado e independiente. Queremos subrayar este hecho suficientemente por lo que de victoria ideológica supone para el MLNV, porque valida nuestra hipótesis del papel catalizador de la acción del MLNV en el proceso de escisión del PNV y porque ilustra el propósito manifiesto de EA de "robar" electorado a HB o, en su defecto, como hasta el momento ha logrado, actuar de "tapón" para evitar que los electores peneuvistas pasen a votar HB.
Pero dicho esto hay que subrayar con tanto o más énfasis los dos rasgos que faltan (Socialista y euskaldun) en la definición del Estado vasco que EA hace. Lógica la falta de socialista. Mucho menos lógica, pero ilustrativa, la de euskaldun. Todavía más importante es subrayar otra diferencia. Que el MLNV afirma que la consecución/constitución de un tal Estado vasco es su objetivo. Mientras que EA lo que dice es que proclama el derecho del Pueblo Vasco a constituir ese Estado. Es una diferencia substancial. Piense el lector en la diferencia práctica entre dos patricios romanos, uno de los cuales proclamara su derecho a manumitir –a dar la libertad –a sus esclavos mientras que el otro manifestara su voluntad de llevar a cabo lo más pronto posible tal manumisión.
Más sutil, pero igualmente significativa es otra diferencia. La ponencia de Política y estrategia substituye el término autodeterminación, clásicamente empleado por el MLNV, por la expresión libre determinación. Y corrige el uso que el artículo 1º de los estatutos hace de la inequívoca expresión clásica de ETA (liberación nacional y social) substituyéndola por la frase siguiente: las libertades nacionales de Euskadi y su transformación social. El cambio terminológico puede parecer ingenuo afán de disimular coincidencias y marcar distinciones. Responde probablemente más a la prudencia.
El tercer párrafo es igualmente importante. Cuando en él se dibuja la Euskadi futura, que se proclama como objetivo fundamental de EA, se advierte la significativa diferencia entre el derecho proclamado en el párrafo anterior y el objetivo perseguido. Al definir el objetivo desaparecen los términos Estado (subsitutido por organización política) e independiente (substituido por libre). Se incorpora aquí el término euskaldun, que antes echábamos de menos, y se incorporan los términos moderna y progresista que evidentemente marcan la diferencia con el término socialista de la definición del MLNV.
Este tercer párrafo marca, sin nombrarlas, las diferencias de EA con el PNV y con el MLNV. La distinción como partido de presente y partido de futuro (de rancio sabor aristotélico-tomista, como la distinción entre potencia y acto) es una elegante formulación para vestir el mensaje más burda pero más claramente expresado en las declaraciones del secretario general de EA a YA: "Somos tan nacionalista, como Herri Batasuna, pero somos realistas" (YA, 13.4.1987, página 5).
El capítulo Línea política de EA de la ponencia corrobora lo que venimos diciendo. Véanse los párrafos c), f) y g) de la Definición ideológica básica (213). Y el apartado 1.2.2. EA y la liberación nacional
1.2.2.-EA y la liberación nacional.
La convicción de que el Pueblo Vasco es un pueblo con derechos singulares a su autogobierno forma parte hoy de la cultura política de la inmensa mayoría de los vascos, sean o no nacionalistas, que asumen como propia una historia que manifiesta sin fisura la vocación de singularidad.
Esta identificación colectiva y esta voluntad de organización nacional constituyen hoy el punto de partida de la consideración de Euskadi como Nación cuyo derecho al autogobierno ha de ser reconocido.
La integración de todos los territorios es una organización política común constituye para nosotros un objetivo irrenunciable.
El no reconocimiento del derecho a la libre determinación de Euskal Herria, supone la transgresión del principal instrumento de su afirmación como sujeto colectivo y atenta a la libertad de sus miembros, dado que no pueden dar expresión sentida de su condición de vascos.
EA expresa su disconformidad con las Constituciones española y francesa, así como con todas aquellas decisiones y actuaciones de órganos políticos extranacionales en la medida que vulneren el derecho a la libre determinación del Pueblo Vasco. En consonancia con lo afirmado, sostiene la falta de legitimación de los poderes legislativos español y francés para decidir sobre la libre determinación del Pueblo Vasco.
A la vista de este texto ¿puede dudarse de nuestra tesis –tesis y no hipótesis ya, puesto que la creemos suficientemente demostrada –según la cual la falta de legitimación del Estado español en Euskadi Sur (y el incremento de la evidencia de esa falta por la acción del MLNV) está en la raíz y es la causa profunda de la escisión del PNV?
Creemos que no. Pero, como veremos en los próximos apartados, la parte de nuestra tesis no mencionada en la pregunta anterior (el fracaso del Estatuto como legitimador del Estado español y como apuesta del PNV) aparece además corroborada en el texto de la Ponencia de Política y estrategia de EA.